Reir para pensar

Por Monse Quezada

Demostrar que una vaca que tiene nombre da más leche que una NN, o que un golpe en la cabeza con una botella de cerveza vacía es más peligroso que con una llena, suenan a las conclusiones perfectas de un extremista amante de los animales, o de amigos después de un carrete en el segundo caso. Pero lo cierto es que esa lista de irrisorios descubrimientos -a las que se le une la efectividad de un sostén como máscara antigas o la eficacia de la cacú de panda para disminuir los residuos orgánicos- es elaborada a partir de los trabajos que cientos de seriotes investigadores de todo el mundo postulan a los Ig Nobel, año tras año.

También conocido como el Anti-Nobel, la iniciativa de la revista de humor científico “Anales de investigaciones improbables” (AIR) comenzó en 1991, y desde ahí que cada edición crece en términos de prensa y también de aceptación por parte del mundo de la ciencia. De hecho, los verdaderísimos ganadores del Nobel de cada año son los encargados de entregarle los anti-nobel a sus anti-pares.

Lo mejor que tiene es que todo el mundo científico se relaja aunque sea un día y se toma con humor su propio ultra-importante-y-vital-para-la-humanidad trabajo. Además, acerca la ciencia a todas las personas, porque les aseguro que muchos de ustedes ya habrán leído esta noticia pero pocos sabrán los descubrimientos que ganaron los de adeveras. Nobel de la paz para los Anti-Nobel.

Y aunque ya me pasé en la extensión de este texto, no quiero dejar de mencionar al gran Enrique Cerda de la USACH. El 2007, junto a un científico estadounidense, se adjudicó un Ig Nobel por descubrir por qué se arrugan las sábanas. Una hipótesis curiosa en un principio pero si se analiza bien, es la base para encontrar el tratamiento definitivo a las arrugas humanas y ser jóvenes forever, ¿qué tal?

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2 comentarios:

Luis Alejandro Bello Langer dijo...

En los primeros tiempos de mi programa favorito de radio había una sección llamada El Estudio Idiota de Hoy...donde investigaciones tan "claras" como éstas hacían nata; lo más curioso es que se ganan espacio hasta en medios que se consideran más serios como La Tercera (no debe de extrañar verlos en LUN de cuando en cuando).

Son cosas obvias y hasta absurdas, cierto...pero de lo obvio se pueden derivar conclusiones que, con la debida interpretación de una mente que mira más allá, quizás dé con algo más trascendente. Es el amplio mundo de la ciencia.

Saludos afectuosos, de corazón.

Menjunje dijo...

Y además cumple con algo que ninguna otra ciencia logra -aunque todas lo intenta: que la gente entienda que es algo cotidiano, y no algo que ocurre en un laboratorio.

Saludos para ti